23 de septiembre de 1981. El General Jorge Rafael Videla, pronuncia su último discurso como Presidente (de facto) de la Nación a través de cadena nacional de radio y televisión. En él vuelve a explicar las razones entendidas por la Junta Militar para asaltar el poder, reconocer el consenso y apoyo civil que tuvo su gestión y, a la vez, remarcarla como "primer capÃtulo" de un Proceso que vivÃa internamente feroces pugnas de poder.
“Vengo pues a cumplir el alto y emocionante deber de despedirme del pueblo de la República informándole, en una sÃntesis que intentaré a la vez clara y profunda, sobre las causas y los fines esenciales de los actos consumados a lo largo de una gestión que al cerrarse quedará abierta al juicio histórico de la ciudadanÃa como capÃtulo inicial del Proceso de Reorganización Nacional comenzado por la Fuerzas Armadas el 24 de marzo de 1976..."
“...La agresión subversiva, desarrollada a nivel ideológico en todos los ámbitos y respaldada por la apelación permanente al crimen y al terror, trató entonces de imponer su pretendida revolución presentándola como única alternativa para una Argentina con su polÃtica inválida, su sociedad convulsionada y su economÃa desquiciada. Sus organizaciones, lanzadas a destruir todo aquello que pudiera oponerle resistencia, emprendieron su letal intento sin ofrecer jamás otra condición para cesar en su violencia y el sometimiento de toda la Nación a su poder absoluto.
Pero el pueblo de la Nación comprendió que esta vez se discutÃa algo que iba más allá de una simple pugna por el poder polÃtico. Los argentinos supieron, con esa extraña y serena lucidez que traen los grandes peligros, que estaba en juego aquella vocación vital de libertad, independencia y progreso que habÃa puesto brÃos y heroÃsmo en los capÃtulos más brillantes de nuestra empresa nacional.
Sobre ese sentimiento palpable, sobre esa sólida postura que no atinaba a expresarse orgánicamente, porque la erosión de la frustración y el desencuentro habÃa cancelado la utilidad de las vÃas existentes para hacerlo, sin posibilidad pues de otra respuesta, montaron las Fuerzas Armadas su decisión de hacer frente a una guerra que no buscaron y de trabajar por una solución permanente para una crisis de tal envergadura que no reconocÃa precedentes en el acontecer la Argentina contemporánea."
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